Nuevas vías en el tratamiento del linfoma linfoblástico T
Los linfomas linfoblásticos de células T precursoras (T-LBLs) constituyen un subgrupo altamente heterogéneo de enfermedades raras pertenecientes a las leucemias que afectan principalmente a niños, pero también a adultos.
En un trabajo de investigación coordinado por José Fernández Piqueras, de la Universidad Autónoma de Madrid (CBMSO UAM/CSIC), al Instituto de Investigación Sanitario Fundación Jiménez Díaz (IIS-FJD) y al Centro de Investigaciones Biomédicas en Red de Enfermedades raras (CIBERER), en España, se demuestra que la activación del oncogén JAK2 contribuye de manera decisiva a la transformación de células del sistema inmunitario normal en malignas y al desarollo de los linfomas linfoblásticos T.
Este tipo de proliferación maligna de células defensivas del sistema inmunitario aparece como una masa en el timo o mediastino anterior, pero pueden afectar a diferentes ganglios linfáticos, y tiene menos de un 25% de infiltración blástica, es decir, un 25% menos de invasión de células tumorales del linfoma en médula ósea.
El artículo, publicado en la revista Leukemia, aborda el análisis en profundidad del oncogén JAK2 utilizando técnicas de secuenciación de última generación que permiten analizar simultáneamente miles de moléculas de ADN o ARN al mismo tiempo en una sola plataforma.
Aunque este linfoma es de crecimiento rápido, si no se ha propagado a la médula ósea al momento del diagnóstico, las probabilidades de curación con quimioterapia son muy buenas. Pero una vez se ha propagado a la médula ósea, solo el 40% al 50% de los pacientes se pueden curar.
Los subtipos agudo y linfoma también se pueden tratar con medicamentos antivirales o quimio. Algunos médicos creen que el subtipo agudo responde mejor a los medicamentos antivirales. CHOP (ciclofosfamida, doxorrubicina, vincristina y prednisona) es la combinación de quimioterapia más comúnmente usada.
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